lunes, 10 de noviembre de 2008

ENSAYO EL CUERVOO

ANALISIS CRÍTICO DEL CUERVO DE EDGAR ALLAN POE


Al realizar una lectura critica del POEMA “EL CUERVO” de Edgar Allan Poe. Para iniciar este análisis hay que dejar en claro tres aspectos casi tangibles en el poema primero el autor sufre una gran tristeza por la perdida de un ser querido en este caso se puede hacer alusión a la muerte de su esposa VIRGINIA; dos la soledad que se describe en los versos, tres el cuervo es un símbolo que remota a un suceso histórico; que puede ser la guerra de 1870 con sus muertos, donde el cuervo como ave de mal agüero, siempre recordara la tristeza y la muerte.

Desde lo que Freud plantea que el hombre solo logra extraer sentido a su existencia luchando valientemente contra lo que parecen las abrumadoras fuerzas superiores “y las dificultades de la vida como se evidencia aquí:

“Otros amigos se han ido antes;mañana él también me dejará,como me abandonaron mis esperanzas.”Y entonces dijo el pájaro: “Nunca más.”
(La soledad)

Esto nos remota que el autor puede conocerse a través del texto cuando en su vida se deja caer en la soledad, evita a sus amigos y a sus familiares, y éstos a su vez procuran alejarse de ella, otro aspecto es que su vida se inunda en la bebida ocasionando déficit en su alimentación. Según las ideas de la Teoría Freudiana “la motivación principal de nuestra conducta humana sería evitar el dolor y obtener placer; estaríamos movidos por los impulsos contradictorios del Eros (energía sexual) y el Tánatos (impulso de muerte)”. Esta contradicción se evidencia en el siguiente fragmento:

“Escrutando hondo en aquella negrurapermanecí largo rato, atónito, temeroso,dudando, soñando sueños que ningún mortalse haya atrevido jamás a soñar.Mas en el silencio insondable la quietud callaba,y la única palabra ahí proferidaera el balbuceo de un nombre: “¿Leonora?”Lo pronuncié en un susurro, y el ecolo devolvió en un murmullo: “¡Leonora!”Apenas esto fue, y nada más”.

El Psicoanálisis sobre lo que llama nuestros deseos insatisfechos: si los reprimimos mucho podríamos volvernos neuróticos; podríamos también sublimarlos (orientarlos a un fin de mayor nivel social); el lugar a donde lo relegamos sería el inconciente. Así como en el fragmento en el que aclama con tristeza honda el nombre de Leonora:

“Dolor por la pérdida de Leonora, la única,virgen radiante, Leonora por los ángeles llamada.Aquí ya sin nombre, para siempre”

Desde el punto de vista de la fenomenológica y desde lo que plantea Husserl puso entre paréntesis el objeto real, también se hicieron a un lado el contexto histórico real de la obra, a su autor y a las condiciones en que se le produce y se le lee. La crítica fenomenológica enfoca una lectura del texto totalmente inmanente a la que no afecta en absoluto nada externo a ella. El texto queda reducido a ejemplificación o encarnación de la conciencia del autor» como en el siguiente fragmento:
“Y el crujir triste, vago, escalofriantede la seda de las cortinas rojasllenábame de fantásticos terroresjamás antes sentidos. Y ahora aquí, en pie,acallando el latido de mi corazón,vuelvo a repetir:“Es un visitante a la puerta de mi cuartoqueriendo entrar. Algún visitanteque a deshora a mi cuarto quiere entrar.Eso es todo, y nada más.”

Retomando el desasosiego de su alma puso sus ojos capciosas imágenes que corren de manera caudalosa en las creaciones de esta manera el autor hace alusión en este verso:
Mas el Cuervo arrancó todavíade mis tristes fantasías una sonrisa;acerqué un mullido asientofrente al pájaro, el busto y la puerta;y entonces, hundiéndome en el terciopelo,empecé a enlazar una fantasía con otra,pensando en lo que este ominoso pájaro de antaño,lo que este torvo, desgarbado, hórrido,flaco y ominoso pájaro de antañoquería decir granzando: “Nunca más.”

Desde el punto de vista de la fenomenológica y desde lo que plantea Husserl puso entre paréntesis el objeto real, también se hicieron a un lado el contexto histórico real de la obra, a su autor y a las condiciones en que se le produce y se le lee. La crítica fenomenológica enfoca una lectura del texto totalmente inmanente a la que no afecta en absoluto nada externo a ella. El texto queda reducido a ejemplificación o encarnación de la conciencia del autor» como en el siguiente fragmento:
Y el crujir triste, vago, escalofriantede la seda de las cortinas rojasllenábame de fantásticos terroresjamás antes sentidos. Y ahora aquí, en pie,acallando el latido de mi corazón,vuelvo a repetir:“Es un visitante a la puerta de mi cuartoqueriendo entrar. Algún visitanteque a deshora a mi cuarto quiere entrar.Eso es todo, y nada más.”

Mirando la simbología que representa el cuervo como muerte, deseo, y el funcionamiento poético del lenguaje “fomenta la palpabilidad de los signos” , a atrae la atención a sus cualidades materiales y no se concreta a usarlos como mostradores en la comunicación, en lo poético el signo queda dislocado de su objeto, se perturba la relación usual entre signo y referente, lo cual permite al signo cierta independencia como objeto de valor en si mismo (Jakobson/ estructuralismo) y es evidenciada la relación de signo/ referente; muestra al cuervo no como animal sino como amenaza en su vida desolada.
En este fragmento:
“¡Profeta!” —Exclamé—, ¡cosa diabólica!¡Profeta, sí, seas pájaro o demonioenviado por el Tentador, o arrojadopor la tempestad a este refugio desolado e impávido,a esta desértica tierra encantada,a este hogar hechizado por el horror!Profeta, dime, en verdad te lo imploro,¿hay, dime, hay bálsamo en Galaad?¡Dime, dime, te imploro!”Y el cuervo dijo: “Nunca más.”

Finalmente se puede decir que el significado del texto es más que una mera cuestión interna, también se halla inherente en la relación del texto con sistemas de significados más amplios; su significado se relaciona también con el horizonte de expectativas de el lector, Lotman asimilo bien las enseñanzas de la teoría de la recepción; donde el lector es quien por virtud de ciertos “códigos receptivos a su disposición identifica, como recurso tal o cual elemento del poema. Esto quiere decir que este poema lo que nos deja es la mera expresión del sufrimiento que el autor sintió con la muerte de su amada, lo refleja en todos los versos y de esa forma realizamos una semiotización de la imagen (significante) y la palabra (signo) del cuervo como: tristeza, soledad y zozobra por la muerte.