sábado, 8 de noviembre de 2008

TERCER ENCUENTRO

1. ¿Qué situaciones sedan en todo acto lector?

La lectura facilita la recreación de la fantasía y el desarrollo de la creatividad. El lector, durante la lectura, recrea lo que el escritor ha creado para él.
La lectura potencia la formación estética y educa la sensibilidad estimulando las buenas emociones artísticas y los buenos sentimientos. Las lecturas nos ayudan a conocernos a nosotros mismos y a los demás, y —de este modo— favorecen la educación del carácter y de la afectividad, despertando buenos sentimientos. La lectura nos enriquece y nos transforma, nos hace gozar y sufrir.


2. ¿Por que se dice que la lectura se transforma en una actividad hermenéutica?

La lectura se transforma en una actividad hermenéutica si se realiza interrogando al texto y si deja a éste responder, porque le permite al lector la construcción de interrogantes que hace extensivos al grupo social: lo individual y lo colectivo; entonces se interceptan en todo acto lector. Leer un texto es descifrar su significado; al mismo tiempo es agregar de acuerdo con una perspectiva personal una interpretación. En otras palabras, todo texto se caracteriza por su organización interna y su codificación múltiple. En el caso específico de la lectura literaria, la participación del lector se modifica, en la medida en que el universo de la obra es un universo inventado, (re)creado, ficcional en una palabra. De allí que la figura del lector se hace indispensable para construir el texto. La lectura literaria, que denominamos comunicación literaria,2 es una forma particular de comunicación entre el texto y el lector y puede estudiarse en dos niveles de análisis: a) entre el emisor ( autor implícito) y un lector "virtual" y, b) entre el texto y el receptor. Tenemos, por lo tanto, al menos dos situaciones que se presentan permanentemente en forma simultánea: la extratextual, en la que se lleva a cabo la comunicación literaria entre un emisor-autor y un receptor-lector y la intratextual, entre un emisor-narrador-personaje y un receptor-narratario-personaje.
La lectura hermenéutica, significa praxis y ésta se alcanza en tanto el yo individual se reconoce en la comunidad. Aquí la invitación es para acceder a ese nivel de la praxis.
Al leer reaccionamos frente a lo que nosotros mismos producimos y es ese modo de reacción lo que hace que podamos vivir el texto como un acontecimiento real. No lo concebimos como un objeto dado, no lo comprendemos como una estructura determinada por predicados. Se hace presente a nuestro espíritu por nuestras reacciones frente a él. El sentido del texto tiene el carácter de un suceso, y, por lo tanto de un correlato de nuestra conciencia. Por ello captamos su sentido como una realidad.
Gracias a la hermenéutica, la lectura se transforma en una verdadera experiencia de vida, en una re-creación, en un verdadero encuentro.

La hermenéutica como lectura nos coloca ante una situación social, una opinión pública, nos vincula con una comunicación de masas, nos hace ver y a la vez nos coloca frente a las imágenes del mundo y su complejidad

3. ¿Qué pasa cuando el lector alumno enfrenta una obra literaria?
Cuando el lector alumno se enfrenta a una obra literaria, encuentra un mundo posible donde le permite explorar las fantasías de su imaginación y de su ansiedad, llegando a conseguir determinada confianza, para creer que podrá vencer no solamente los peligros reales de los que le han hablado sus padres, sino también los peligros de sus propios temores; es así que los cuentos ofrecen a la imaginación a los niños nuevas dimensiones a las que sería imposible llegar por si solo, además le ayudaran a estructurar sus propios sueños y a canalizar su vida interior, porque le pueden dar significado al tumulto de sentimientos que tiene el niño en desarrollo. Que las reacciones individuales son un asunto personal y la forma en que la literatura puede extender la comprensión del pensamiento o de los sentimientos, siempre afectará a unos niños más que a otros al enfrentar la obra literaria.


4. ¿como nos conduce el texto a la construcción de un universo imaginario?
¿De que manera lo realizamos?


Espacio creado a partir de la lectura y la escritura, la gratificación de ese placer de lo imaginario nos convierte en cómplices y actuantes del proceso de creación del sentido en y a través del texto.
Se escribe desde un lugar, se crea un lugar a través de la escritura. El lector pasa a ese lugar, asume la voz del texto, tiene un poder, está allí, en el texto. Se abandona, se entrega. Su encuentro con y dentro del texto lo conectan con un mundo particular, con un espacio indefinible.
“El mundo, que es un libro lo devora un lector que es una letra en el texto del mundo; de esa manera se crea una metáfora circular para lo inagotable de la lectura. Somos lo que leemos intelectualmente a un nivel superficial, captando ciertos significados y conscientes de ciertos hechos, pero, al mismo tiempo, invisible, inconscientemente texto y lector se entrelazan, creando nuevos niveles de significado, de manera que cada vez que ingerimos un texto, simultáneamente nace algo a escondidas que todavía no hemos captado.